El pasado mes de Abril estuvimos en CIMAB para entrevistarnos con el Dr. Agustín García Peiró, fundador y director general.

CIMAB, nos cuenta el doctor García Peiró, es un centro de investigación biomédica y clínica orientada al paciente, que se centra en las causas y tratamientos de la infertilidad en el hombre. Usan un modelo innovador de autogestión, de manera que se financian con los servicios de diagnóstico que ofrecen a sus pacientes y profesionales de la Reproducción Asistida y además ofrecen a los pacientes los métodos diagnósticos más avanzados, que permiten ayudarlos a buscar el tratamiento más adecuado para su caso en particular.

De una forma más sencilla, lo que puede ofrecernos CIMAB es analizar bien al hombre antes de iniciar un tratamiento de Reproducción Asistida,ya que él también es responsable de que los tratamientos de Reproducción Asistida no funcionen- según nos cuenta el doctor, el 80% de abortos o fallos de implantación son cromosómicos.

Para asegurarse el éxito de un tratamiento de Reproducción Asistida es necesario analizar bien la carga genética del esperma.El principal factor a valorar es la  fragmentación del ADN en la cadena simple y doble.

¿Y qué es la fragmentación del ADN?:  Sencillamente, nos comenta Agustín, “los cromosomas están rotos, ya sea en cadena simple o doble”.

En la mujer puede haber problema cromosómico  por un número erróneo de cromosomas o duplicidad, pero en el hombre lo más frecuente es la fragmentación y no tanto la carga de cromosomas.

Conseguir ovocitos para la investigación es más difícil y no compensa, por ello es útil investigar y tratar los problemas genéticos en el hombre, ya que conseguir una muestra es mucho más factible y rápido.

– Por lo tanto, ¿Qué pacientes son los indicados para acudir a CIMAB?

–  Las parejas  indicadas para acudir a CIMAB son personas que han pasado por abortos de repetición y las que necesitan acudir a procesos de Reproducción Asistida y son mayores de 34 años.

En mujeres de más de 34 años donde el hombre tiene este problema (fragmentación de la doble cadena) el tratamiento (ICSI) no funciona,existe un  valor pronóstico negativo. Por debajo de los 34 años, hay más posibilidades de implantación, pero por encima, según los estudios, no.

Es muy importante,antes de pasar por un tratamiento de Reproducción Asistida,  investigar dónde está el problema principal que impide el embarazo, para poder ponerle tratamiento, ya que la mayoría de las veces,  un buen diagnóstico ahorra dinero, tiempo, y evita tratamientos muy duros y de mucho desgaste físico y psicológico; CIMAB lo hace desde la perspectiva masculina. Es necesario saber saber si somos capaces de tener un embrión sano o genéticamente normal antes de pasar por todo ese proceso tan duro.

Mirar e investigar dónde está el problema antes de empezar el proceso asegura el éxito de los tratamientos posteriores. Hay que considerar el factor masculino, siempre.

– ¿Una vez tenemos un diagnóstico,si este no es favorable qué opciones tenemos?

-Tiempo atrás, cuando se diagnosticaba fragmentación de la doble cadena, se iba directamente a donante, pero hay que decir que se ha realizado un estudio con el banco de donantes donde se ha visto que el 35% de semen de donante considerado “sano” presenta fragmentación de doble cadena, lo que provoca una tasa de aborto del 50% (Para que podáis comparar, la tasa de aborto normal de  un donante sin fragmentación de ADN alterada sería de un 20% )

Hoy por hoy, ante un diagnóstico de fragmentación de doble cadena, Cimab dispone de varias líneas de actuación.

Una vez identificado el mecanismo que está fallando, qué proteína es la que está afectada disponemos de diferentes métodos para reparar el daño:

En primer lugar en la alimentación, se retiran alimentos que contengan estimulantes, Xantinas (té, café, chocolate, bebidas estimulantes,…) ya que la cafeína afecta a los sistemas de reparación del ADN tanto del óvulo como del esperma y se ha observado que tomando estimulantes hay un 20% más de daño de ADN.

Tratamiento oral: Hasta ahora se tomaban antioxidantes básicos, vitaminas, pero actualmente disponemos de  ostras sustancias que hacen que la proteína funcione mucho mejor. Actualmente tenemos un convenio de investigación con la compañía farmacéutica Reig-Jofre.

A los 3 meses, ciclo de espermatogénesis, el 75 % están en valores de normalidad.

Es importante saber que el embrión tiene sus estrategias para arreglar fallos cromosómicos pero a veces no puede repararlos.

– ¿Y si el daño cromosómico es de la cadena simple?

-El daño para cadena sencilla se soluciona con la ICSI, porque no afecta a la evolución del embrión.

Se ha realizado un estudio, junto con el hospital Parc Taulí ,donde se ha comprobado que los pacientes que presentaban fragmentación de la cadena simple del ADN  en ningún caso conseguían un tratamiento por inseminación artificial efectivo, por lo que diagnosticar ese daño en la cadena simple ahorra que las parejas pasen por varios ciclos de IA sin éxito.

Nuestro objetivo principal es poder dar un valor pronóstico de éxito antes de iniciar un tratamiento de Reproducción Asistida y así encaminarte al tratamiento más adecuado en cada caso, evitando tratamientos de ensayo y error.

– ¿Y todo esto no sirve igual si decidimos hacer una DGP?

-La DGP (diagnóstico genético preimplantacional) mira el daño del embrión a una cierta resolución, pero no ve las pequeñas pérdidas cromosómicas de fragmentos que pueden afectar a la evolución del embrión y acabar en aborto o fallo de implantación.

Un DGP se ha de hacer siempre a día +5, bajo mi opinión, porque no falla tanto, y principalmente sirve para descartar enfermedades monogénicas. Vale la pena cuando llegas con un número importante de embriones que te supone muchas transferencias que son muchas posibilidades de abortos. Teniendo pocos embriones, creo que no vale la pena coste-beneficio.

– Últimamente entre los pacientes nos llegan preguntas sobre condimentos como la cúrcuma ya que muchos de ellos la toman para mejorar la calidad espermática. ¿Es cierto que funciona?

-Hay varias sustancias que pueden ayudar a potenciar la efectividad de la proteína que da problemas de rotura del  ADN espermático, como la cúrcuma, pero  tienen efectos adversos a otros niveles por lo que, según cada paciente, se recomienda una cosa u otra.

Por ejemplo, la cúrcuma es antiinflamatoria y anticoagulante, por lo que en la mujer no se recomienda para el endometrio.

– Hemos leído que en la universidad de Harvard se ha desarrollado un chip de fertilidad ¿en qué consiste?

-Uno de los estudios que ha tenido más éxito consiste en una selección de esperma mediante cámaras microfluídicas, con el cual, se aseguran que los espermatozoides que pasan el filtro son los mejores en movilidad y con menos fragmentación de ADN. Todo ello sin lavado previo del esperma.

En primer lugar, hay que intentar mejorar la calidad del esperma con nuestro tratamiento y luego pasar el fértil chip que aumentaría mucho las tasas de éxito. Poco a poco se está implantando en diferentes clínicas del territorio nacional. Ahora mismo me ha llegado la noticia del primer embarazo con esta técnica, y estamos muy contentos.

“En Cimab queremos potenciar las IAs, mediante una buena selección de esperma evitando así tratamientos más duros a todos los niveles”, así finaliza el Doctor García la entrevista.

Muchas gracias Dr. García por su tiempo, gracias por seguir investigando para que cada día más parejas puedan conseguir su sueño.

Cimab ha firmado convenio con la asociación Red Nacional de infértiles para hacer descuentos a todas nuestras asociadas. SI vives fuera de la provincia de Barcelona pueden recibir a pacientes en sábados.

Gracias a  Tania y a Eva por vuestro tiempo, vuestras ganas y vuestra ayuda.

LAURA SEGURA

Vicepresidenta RNI