Estrés y embarazo. Cuánta polémica generan estas dos palabras cuando van juntas…

Y es que a día de hoy seguimos creyendo que el estrés imposibilita el embarazo, que si estás nerviosa, estresada, obsesionada o ansiosa no vas a poder quedar embarazada.

Esta mañana he quedado a desayunar con un amigo. Hablando, hablando, ha surgido la típica y manida frase de “Conozco varios casos que después de adoptar porque no podían tener hijos se quedaron embarazadas. Y es que una vez que te relajas y dejas de pensar…”

estrés y embarazo

Es un amigo, un buen amigo. Siempre me ha cuidado. Siempre me ha acompañado en los malos momentos.  Le quiero  mucho así es que esta mañana me he callado porque lo único que me hubiera salido son un par de bufidos y un “estoy hasta los mismísimos de la puñetera frase”

Pero me he quedado revuelta.

Porque no es justo que yo me quede en silencio.

Porque no está bien que se siga teniendo ese pensamiento.

Porque esas frases hacen mucho daño.

Porque esas parejas que están en este momento luchando por su sueño y que se dan con una barrera una y otra vez, que tienen los nervios a flor de piel y la ansiedad a punto de comérselos vivos no se merecen un juicio tan rápido, banal e injusto.

Porque no, estrés y embarazo no van de la mano.

Porque sí, puedes estar pasando por el mayor momento de estrés de tu vida y quedar embarazada.

Así es que pensando, pensando creo que he encontrado la manera de explicarlo.

En el encuentro para pacientes que organizamos junto a la Fundación Ginemed, el Dr. Pascual lo explicó de una manera muy sencilla y clara. Con tu permiso, voy a copiarte la idea, a ver si soy capaz:

Pongamos que la fertilidad de una pareja la puntuamos del 1 al 100, donde 100 es el máximo de la fertilidad,  y 1…mejor no pensar lo que es el 1.

Si sumamos los puntos de ÉL y ELLA y llegan a 50 o más, diremos que son fértiles y que lo normal será que consigan un embarazo y a su precioso bebé en un plazo máximo de un año y medio-dos años.

Si al sumar los puntos de la pareja no se llega a 50, entonces diremos que tienen un problema de fertilidad y que seguramente necesitarán ayuda profesional y recurrir a tratamientos de reproducción asistida para poder ser padres.

Vamos a estudiarle a ÉL.

Así, de primeras, le otorgamos 50 puntos (la mitad del total) e iremos descontando según los estudios y valoraciones siguientes:

Edad, peso, vida activa o sedentaria, alimentación, si fuma o bebe, calidad de semen, enfermedades o problemas urológicos y reproductivos etc. (no trato de hacer una lista completa, hay que tener en cuenta que voy a explicárselo a “inexpertos”)

Nuestro hombre en cuestión tiene 36 años, hace deporte, bebe de vez en cuando, no fuma, su movilidad y morfología espermática son reguleras y es celiaco, aunque todavía no lo sabe. Por todo ello, sólo dispone de 15 puntos. (Me lo estoy inventando todo. Por favor, no tengáis en cuenta las valoraciones ni puntuaciones que estoy poniendo).

Ahora vamos con ELLA. Hacemos lo mismo.

Valoraremos su edad, peso, si lleva una vida sedentaria, alimentación, si fuma o bebe, si tiene ovarios poliquísticos, si su útero no es todo lo perfecto que debería ser, etc.

Se cuida bastante, tiene 35 años. Tiene ovarios poliquísticos. Además, tiene un problema de coagulación sanguínea (no diagnosticada). ELLA tendrá 15 puntos.

En total, cuentan con 30 puntos. Esta pareja está por debajo de los 50 puntos por lo que tendrán problemas de fertilidad y seguramente no podrán tener un hijo de forma natural.

Pasan dos años y ellos están agotados de intentarlo, hartos del estrés que supone esperar un embarazo cada mes que no llega. Sin fuerza para seguir aguantando la montaña rusa emocional que supone querer ser papás y no poder.

estrés y embarazo

Se han hecho pruebas varias. Han comenzado con los tratamientos de reproducción asistida. Al principio, con las pruebas detectan la mala calidad espermática de Él, por lo que comienza a tomar complejos vitamínicos y a cuidarse todavía más, si eso es posible. (Sigue sin saber que es celíaco). Ella parece que está bien, a excepción del tema de los ovarios.

Su puntuación en estos momentos es: ÉL: 20 ELLA: 15

Siguen “suspendiendo”. Seguirán necesitando ayuda médica para conseguir un embarazo que llegue a término.

Después de 1-2 tratamientos fallidos las fuerzas están por los suelos.

Les hacen nuevas pruebas y detectan el problema de coagulación de ella. Comienza a pincharse heparina y a tomar Adiro para solucionarlo.

Su puntuación sigue estando por debajo de los 50 puntos mágicos que hacen que tu vida no sea una montaña rusa de emociones, un sube y baja, por lo que el siguiente tratamiento de reproducción asistida al que se someten vuelve a dar negativo.

Toman la decisión de parar. No pueden seguir con la reproducción asistida. El agotamiento puede con ellos.

Deciden adoptar. (Ojo, en ningún momento estoy diciendo que la adopción tenga que ser consecuencia de una renuncia a seguir buscando un embarazo. En muchas ocasiones es una primera opción. ¡Por supuesto!)

Comienzan los trámites, siguen estresados. Porque ¡ojo!. Ese es otro tema. La gente se piensa que adoptar un niño es rellenar un papel y elegir un país y ¡¡¡¡tachán!!!!! Ya tienes a tu hijo. Pero no. No es simple ni sencillo. Aquí podéis leer el testimonio de una de nuestras asociadas)

Y entonces…¡¡¡se quedan embarazados!!!!

¿Qué ha pasado? Claro, que os habéis relajado…

estrés y embarazo

Pero…¿alguien se ha dado cuenta que ÉL comenzó a sentirse mal, fue al médico y le diagnosticaron celiaquía? Ha cambiado sus hábitos alimenticios y eso ha hecho que su calidad espermática mejore realmente y que la puntuación de la pareja supere los 50 puntos. ¡Están aprobados!

Pero nadie se ha dado cuenta…Nadie es consciente de lo que ha pasado. El desconocimiento que rodea la infertilidad es muy grande, y la ignorancia es valiente.  Y quiero dejar claro que no hablo de ignorancia de manera despectiva.

En fin…que con este ejemplo totalmente inventado, de una circunstancia particular elegida al azar creo que voy a empezar a explicar a mi entorno los embarazos milagros gracias al relajación y la eliminación de estrés.

¿Qué os parece? ¿Es un buena forma de  explicar que estrés y embarazo no van unidos de la mano?  ¿Cómo lo hacéis vosotras?

Helena.

Presidenta Asociación Red Nacional de Infértiles.

 

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La asociación Red Nacional de Infértiles se creó para dar apoyo a todas las personas que están en estos momentos luchando por tener un bebé. Cuando la palabra infertilidad se cruza en tu vida todo tu mundo se paraliza. Comienza una etapa de stand by en la que se necesita una mano que te sujete, unos brazos que te reconforten.Además, nuestro objetivo es darle voz a la infertilidad. Que se conozca la enfermedad, lo que es, lo que se vive, lo que se sufre. Si quieres ayudarnos en nuestra lucha, ¡únete a nosotras y asóciate!