Qué grande es ver como cada día vamos llegando a más chicas que necesitan gritar y desahogarse, ver como evolucionan y se fortalecen las almas para seguir peleando y como se van consiguiendo sueños.

En nuestro segundo Café de los Sueños, hubo un poco de todo eso, conocimos a más mujeres que venían con una necesidad imperiosa de sentirse arropadas y entendidas. Observé como algunas que en la primera quedada estaban perdidas, se sentían mas seguras de sí mismas y con ganas de participar en su proceso. Tras compartir experiencias ven de otra manera su tratamiento, no son simples espectadoras en manos de la medicina, son las protagonistas, y quieren explicaciones, opciones, tomar ellas las decisiones y escoger su proceso. Y esa fuerza, según nos contaron, es gracias a todas estas charlas, cafés , conversaciones virtuales y trabajo que se está haciendo.  No nos olvidamos de esas mujeres que tenían su positivo, su feto latiendo con fuerza en su interior tras varios años de lucha. Esto anima al resto a seguir pelando.

Por todo esto y por mucho más merecen la pena estos cafés. Solo emociones, nada de marquéting. No se vende ni se compra. Solo apoyo, calidez y escucha activa.

La infertilidad llega a tu vida y sacude todos tus cimientos. Compartir experiencias nos hace grandes a todas, cada día se aprenden más cosas que enriquecen el alma, y te vas con la satisfacción de ver que al igual que tú un día fuiste salvada, estas ayudando a mucha gente.

En mi caso yo lo conseguí, pero voy a seguir colaborando hasta que nadie en este país necesite coger una mano amiga para tirar adelante, y sobretodo porque cuando lees opiniones de las chicas te animan a continuar:

“Gracias por tus palabras, por la fuerza que desprendes y por estar siempre al lado de las guerreras…”

“Gracias por esos ratos tan buenos…”

“ Llegué con mucho miedo pero en cuanto vi la cara del resto sentí que estaba en el sitio que quería  y necesitaba estar”

“Fue genial, un alivio para el alma”

Nos despedimos con una gran sensación de paz y desahogo, contentas por haber conocido a grandes mujeres y con la esperanza e ilusión de reencontrarnos muy pronto, en el “Café de los sueños