La gestación subrogada, mal llamada vientre de alquiler, es la alternativa que tienen quienes por carecer de útero, padecer problemas endocrinos o cualquier otro motivo no pueden gestar a su bebé

[1]. Se trata de la técnica de reproducción asistida más desconocida en España, pese a realizarse desde hace más de 30 años en Estados Unidos, con todas las garantías legales, éticas y médicas.

Aquí resumimos los tres aspectos básicos que debes conocer sobre esta alternativa para formar familia:

La mujer que nos ayuda

Para realizar el proceso, debe seleccionarse a una mujer sana, que ya haya sido madre con anterioridad y que tenga una situación social y familiar estable: la gestante. Aunque esta mujer recibirá una compensación económica, los profesionales deben ayudarnos a encontrar a alguien que tenga un verdadero interés por ayudar a otras personas a cumplir su  sueño de ser padres. Esta mujer tendrá que superar una serie de pruebas médicas y psicológicas antes de iniciar el tratamiento; y los futuros padres deberían participar también en su selección. A fin de cuentas es una persona que va a cuidar a su hijo o hija durante 9 meses.

Los óvulos empleados para concebir al bebé no los aporta la gestante. O bien proceden de la futura madre (es decir, de la mujer que solicita el proceso de reproducción asistida) o de una donante de óvulos distinta a la gestante.

Tratamiento y proceso legal

En California, lugar donde la técnica está más regulada del mundo, antes de iniciar cualquier tratamiento los futuros padres y la gestante deben firmar un contrato que es irrevocable. En este contrato se establece tanto la compensación que recibirá la gestante como la filiación del futuro niño o niña. Una vez iniciado el proceso, incluso si la gestante se arrepintiese por algún motivo, el niño sería hijo de los padres que firman el contrato. En el certificado de nacimiento figurarán ellos y el bebé obtendrá automáticamente la nacionalidad estadounidense y española.

La Fecundación In Vitro se realiza generalmente en California, con gametos de los futuros padres o de donantes. También se dan casos de adopción de embriones o de transporte de embriones desde el extranjero.

Al  llegar a España con su hijo, los padres no deben realizar ningún trámite legal[2]. Simplemente gestionarán sus bajas o prestaciones ante la seguridad social y darán de alta al bebé en los distintos sistemas.

¿Quién puede asesorarnos?

El proceso puede gestionarse independientemente en el país de destino, pero muchas familias optan por contar con alguien en su propio país que supervise todo el proceso, les asesore en cada uno de los pasos a dar y les proporcione seguridad y confianza. En caso de optar por esta vía, es importante asegurarse de que se trata de una empresa constituida legalmente, que firma un contrato con los futuros padres y a la que se podría reclamar en caso de conflicto.

En España existe también una asociación compuesta por familias que han tenido a sus hijos por gestación subrogada. Esta asociación se llama Son Nuestros Hijos y puede ser una buena fuente de información y experiencias similares.

[1] Es una técnica disponible tanto para mujeres con problemas de fertilidad como para hombres, tanto en pareja como solteros.

[2] La instrucción 5/10/2010 de la Dirección General de Registros y Notariado establece que estos bebés son reconocidos automáticamente como ciudadanos españoles, por lo que el pasaporte español se tramita en el consulado español en California.

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Gestación subrogada

 

Santiago Agustín. Socio director y responsable de atención psicológica y social de Interfertility, empresa española que acompaña a futuros padres y madres en procesos de gestación subrogada internacional.