Hola amigas,
Hoy os traigo con mucho orgullo la historia todavía sin terminar de Laura, una mujer fuerte y valiente que lucha por conseguir nuestro sueño. Ella es guapa, buena, generosa y  os va a enamorar con su relato….cuenta tantas cosas que hemos pasado todas, tantos sentimientos que nos remeuven por dentro…y además ella quiere dar un pasito más y sumarse a esta revolución…No tenemos que avergonzarnos de ser infértiles!!! Gracias Laura por compartir tantas cosas tan íntimas con nosotras.
Lo conseguirás sin duda!!!
laura cocinillas20
Quiero ser madre y  no puedo, quiero estar embarazada y no puedo. Quiero ilusionarme con la llegada de una personita producto de nuestro amor, decirles a mis padres, suegros, hermanas y cuñados que van a ser abuelos y tíos, pero tampoco puedo…
Me gustaría gritarle al mundo que lo conseguimos!!! Pero todavía no puedo hacerlo.  Lo que sí puedo es alegrarme por los que lo consiguieron, puedo echarle “cojones” y luchar, puedo llorar hasta que no me quede una lágrima y luego levantarme…pero hoy por hoy no puedo dar vida a otra vida.
 
Hace casi 9 años que empecé con mi marido, nuestra historia fue lenta, de dejarte ir sorprendiendo, de enamorarte poco a poco. Al final es una historia cualquiera de dos que se quieren y decidieron hacer un proyecto de vida juntos.
Recuerdo el día de mi boda, estábamos tan contentos… No faltaba nadie, todos nuestros amigos y familiares nos deseaban lo mejor y nosotros en una nube!! Siempre habíamos confesado que nos encantaban los niños y que no tardaríamos en traerlos a casa. Yo cocinaría mil recetas para mis polluelos y mi marido jugaría mucho con ellos…nuestra casa es enana así que habría que dejar el IKEA por un momento e invertir en muebles a medida en esa habitación…todo pensado, nada más lejos de la realidad, por desgracia.
El tiempo pasó y por fin lo vimos claro! Yo tenía 28, él 29, a la vuelta del verano nos liaríamos la manta a la cabeza, seríamos tres!!! Los comienzos fueron como siempre en estos casos…felices y emocionantes! Disfrutaba cada copa de vino, cada cervecita, cada salida con marido o amigas como la última diversión y fiesta que me podría dar en mucho tiempo, pronto nuestro hijito llegaría y todo cambiaría, tendríamos una vida más tranquila, SERÍAMOS PAPÁS! Recuerdo que algunos me decían si estás con el máster o si estás en tu segunda carrera…pero teníamos trabajo, casa y mucho amor así que era nuestro momento!
 
El tiempo pasó y la alegría se fue convirtiendo en preocupación. Algunos amigos, primos y compis de curro iban haciendo tangible el proyecto que a nosotros nos estaba costando. Mes a mes, regla a regla teníamos que lidiar con los comentarios de los demás y con nuestros propios fantasmas. Llegamos a creer que nos tendríamos que relajar para conseguirlo, que no había que darle importancia, nos sentimos culpables… Lo intenté, lo juro, con todas mis fuerzas, intenté relajarme, tomarlo bien, alegrarme por todas las pancitas fértiles sin que eso me recordara que yo no podía. Lo intenté todo y no funcionó.
No funcionó irme de vacaciones, hacer deporte, comer sano, no preocuparme…cada vez me sentía más sola y más aislada. Me enfadé conmigo y con el mundo injusto, con el destino, con todo. Mi dolor era tan grande que solo la rabia conseguía mitigarlo. Ya nunca más buscaría con la inocencia y la ilusión de un fértil, ya no me reprimiría una lágrima en un día de regla muerta de miedo e incertidumbre.
En ese punto uno YA SOLO NECESITA UNA RESPUESTA. Empecé a echar muchas cuentas, a descubrir las horribles listas de espera de la seguridad social, a hacer un máster en biología reproductiva…quería respuestas para tanto dolor y rabia. Nos sometimos a pruebas mientras nos agobiábamos y perdíamos nuestra intimidad. La gente seguía con sus y vosotros cuando? o con sus: lo que tenéis que hacer es relajaros! Pero nosotros inquebrantables buscando esas respuestas, esperando los plazos, viendo una única raya, viendo embarazos y bebés ajenos- ya sabéis de lo que hablo.
Las respuestas llegaron, diagnóstico masculino severo y muy severo! ¿Como un chico de 30 años sano y que se cuida puede tener 54000 espermatozoides en vez de 70.000.000?? y que solo se muevan ni un 2%? Los médicos  eran tajantes; embarazo natural prácticamente imposible. En ese momento me sentí estafada por la vida…mi marido y yo habíamos adquirido el pack completo amor más familia…¿dónde estaba la segunda parte?.
Reconozco que después del impacto me liberé un poco y tenía ganas de gritarles a todos:
 ¿VEIS? ¡NO ESTABA LOCA, LA INFERTILIDAD NO ESTABA EN MI CABEZA!
Quise gritarle al mundo que había una causa para tanta preocupación, quise gritarle al mundo pero me lo gritaba a mí misma; y es que cuando una no puede tener hijos hay un momento en que se culpa, un momento en que flaqueas en tu identidad y en tu autoestima.
Por primera vez en 18 meses miré a mi marido, fui consciente de su pena, dolor e impotencia por no poder ser padre. Con ese diagnóstico mi marido se hundió y se le vino el mundo encima. Vi en sus ojos una expresión que nunca antes había visto, de culpa, de vergüenza, de daño… y poco a poco empecé a volcarme en él y a asumir que de forma natural probablemente nunca tendríamos un hijo.
A priori yo no soy infértil físicamente (o eso dicen los médicos habrá que ver) pero ¿no siento todo lo que mis compañeras de lucha en este camino de la infertilidad? Sí, siento el vacío, el desconsuelo, el miedo y el enfado con la vida. Siento esa necesidad imperiosa de ser madre y ese miedo de no saber si lo lograré algún día… Y así comencé a crearme la identidad de INFÉRTIL. Tener un hijo es cosa de dos y solo juntos podremos superarlo.
Un día mi marido me dijo que si la biología le quitaba el derecho de ser padre, la vida no le privaría de esa experiencia y me haría madre de la manera que fuese necesario. Mi marido es muy grande y tras oírle lloré. Lloré por él, por mí y por los dos. Lloré por lo difícil e injusto que es todo esto y por todas las parejas con problemas. Lloré por el tabú social que es la infertilidad y por el desconocimiento, por la incomprensión de la sociedad, lloré hasta quedarme seca sabiendo que aún me quedarían muchas lágrimas que llorar.
laura 3
Ahora después de año y medio cada vez estamos más cerca de nuestro primer tratamiento ICSI.  Casi a punto de enfrentarnos a esa reproducción asistida que no es mágica como todos creen, esa de las largas esperas, la de inmensos dinerales, la de los soportes físicos y emocionales…al final ésa que es la única que puede, parece ser, darme a mis hijos.
Tengo miedo, miedo a las estadísticas, al dinero, miedo a no conseguirlo… Pero el deseo de ser madre es tan fuerte que ¡REPRODUCCIÓN ASISTIDA VOY A POR TI! Pienso dejarme la piel, levantarme cada vez que me derrumbe. Pienso apoyarme en los que me quieren, pienso seguir en esa INFERTILPANDY que me ha devuelto a la vida, a la lucha y me ha ayudado a encontrar una identidad que había perdido, yo durante muchos meses era una NO MADRE que quería serlo… ahora soy una INFERTIL QUE LUCHA. 
 
No tengo vergüenza, quiero contribuir a que esto no sea un tabú que hiere el alma. No hemos elegido ser infértiles, no hemos elegido tener esta enfermedad. Me he propuesto que mi camino por la infertilidad valga para romper mitos, estereotipos y contribuir en mostrar este problema al mundo fértil.  Voy a formar una familia con el compañero de mi vida y de mi alma.
 
Y a ti: Cosita que aún no has llegado a casa, decirte que tu padre y yo deseamos profundamente conocerte y estamos intentando querernos mucho y darte una casa feliz cuando llegues. No vamos a parar hasta encontrarte aunque el camino es complicado porque sabemos que al final de éste, estás tú esperando. No somos padres reales pero si de corazón y NUNCA nos vamos a rendir. Aún no se ser mamá, no sé lo que es llevarte en mi tripa pero si se lo que es llevarte en mi alma.
laura 2
Gracias a todas y a todos por estar ahí.
Laura. INFÉRTIL SINVERGUENZA.

Esta historia se escribió en Febrero. A día de hoy, Laura sigue en la lucha y deseamos con todas nuestras fuerzas que pronto gane la batalla.

Esta historia se publicó por primera vez en el blog tictacsemepasaelarroz el 24 de febrero de 2014. 

Imágenes vía: Cuandoamasfuerte.wordpress.com | laberintodeandrea.blogspot.com

Si quieres contarnos tu historia, no dudes en escribirnos a hola@redinfertiles