Hoy os dejamos con la historia de Carlos. Queríamos compartir con vosotros una historia de infertilidad vivida a través de los ojos de un hombre, a través de los ojos de él…

Carlos es psicólogo y actualmente, a partir de todo lo vivido y experimentado dedica su tiempo a ayudar a parejas, mujeres y hombres que están en este camino para que emocionalmente sea más llevadero y tenga un sentido para ellos. Siéntete libre para consultarle si lo necesitas. Además, colabora con la asociación ofreciendo descuentos y ayuda a nuestras asociadas en nuestra sección de El experto responde.

Mi historia empieza como todas las demás, antes del principio. Ya de novios, mi mujer y yo queríamos formar un equipo de futbol algún día con la cantidad de niños y deseos que teníamos de ser padres.

Llegó el día en el que por fin nos decidimos y con alegría y entusiasmo empezamos a ejercitarnos en lo “normal” para tener niños: una buena cena romántica, unos preliminares de libro y tras los cohetes, nueve meses de espera y ya tenemos al portero del equipo.

Pero no. Después de nueve meses estábamos sin jugador, un poco decepcionados y pensando que algo fallaba. Sin embargo no te preocupas ya que te informas y sabes que solo a partir de un año intentándolo puedes empezar a pensar que hay algún problema.

Y pasa el año y deduces que algo no va bien. Aquí empieza el tour por profesionales de todo tipo y los primeros contactos con el mundo de la infertilidad, la reproducción asistida y los tratamientos alternativos.

Primero probamos en una clínica de cuyo nombre no quiero acordarme donde después de desahuciarme y sin hacernos las suficientes pruebas decidieron realizarnos varias inseminaciones y una fiv que acabaron en fracasos, un bioquímico y una mala experiencia con el profesional.

Continuamos por lo público y después de llevarnos una fiv extra, todo volvió a ser negativo. Aún recuerdo el dolor, cansancio y desgaste psicológico de mi mujer después de una de las punciones donde la anestesia brilló por su ausencia.

Por fin, dimos con una clínica de cuyo nombre y profesional estaré eternamente agradecido. Tomaron nuestro caso casi como algo personal, un reto profesional y nosotros fuimos tratados como personas con sentimientos.

Es cierto que todavía tuvimos que pasar por dos fiv más, pero la última cuajó y conseguimos nuestro objetivo. Nos miraron con seriedad, profesionalidad y cuidando hasta los mínimos detalles, algo que no siempre encontramos en todo el camino recorrido.

Durante todo este proceso mi mujer y yo hemos pasado por muchas fases, aventuras y experiencias. Desde la inquietud y las primeras dudas hasta el dolor, la frustración, incomprensión y una absoluta soledad.

Escuchamos muchas veces los comentarios bienintencionados del tipo: “¿y vosotros para cuándo?”; dimos la enhorabuena a muchos amigos que acababan de ser padres; en nuestra retina solo aparecían embarazadas, niños y juguetes; fuimos iniciados en los mágicos ritos post-coitales; etc…

Como pareja vivimos momentos difíciles y dolorosos, pero un par de tablas de salvación nos ayudaron: el amor y la seguridad en lo que queríamos. Tener un foco al que dirigirnos y poner todo en pos de ello nos dio la fuerza y el ánimo para seguir juntos y con entusiasmo para alcanzar nuestro sueño.

sentimientos infertilidadNo querría dejar olvidado el papel que tenemos los hombres en todo este proceso. Siempre digo que somos los grandes olvidados. Nos duele no poder alcanzar nuestra meta, ver el sufrimiento en nuestra pareja, el desgaste emocional e incluso físico en algunos momentos…

Pero a pesar de todo lo vivido, mi pareja y yo hemos crecido como personas, estamos más unidos, nos sentimos con más seguridad y tenemos mayor fuerza para solucionar los retos que nos ponga la vida y además nos queremos cada día más. Nos llevamos experiencias, aprendizajes, conocimientos y algo más de sabiduría.

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La asociación Red Nacional de Infértiles se creó para dar apoyo a todas las personas que están en estos momentos luchando por tener un bebé. Cuando la palabra infertilidad se cruza en tu vida todo tu mundo se paraliza. Comienza una etapa de stand by en la que se necesita una mano que te sujete, unos brazos que te reconforten.

Además, nuestro objetivo es darle voz a la infertilidad. Que se conozca la enfermedad, lo que es, lo que se vive, lo que se sufre.

Si quieres ayudarnos en nuestra lucha, ¡únete a nosotras y asóciate!