duelo por infertilidad
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Asociación Red Nacional de Infértiles

El hueco de una habitación vacía

Hay dolores que no se ven.
Dolores que no dejan cicatriz visible, que no reciben pésames en voz alta y que, sin embargo, lo atraviesan todo.

El duelo por la infertilidad, por el hijo que no llega, por el tiempo que pesa, por el silencio que incomoda es uno de esos duelos invisibles que muchas personas vivimos en soledad. A menudo se minimiza. A menudo se evita. A menudo se responde con frases hechas que no ayudan nada.

Hoy queremos compartir las palabras de una asociada. Un poema que pone voz a ese nido vacío, a ese llanto contenido, a esa casa que espera. Porque a veces, cuando el entorno no sabe o no quiere preguntar, escribir se convierte en una forma de respirar.

Gracias, Paula, por tu generosidad y por permitirnos compartir algo tan íntimo.
Ojalá quien lo lea se sienta un poco menos sola.

Si estas palabras resuenan contigo, queremos que sepas algo: no estás exagerando, no estás sola y tu dolor tiene nombre.

El duelo por la infertilidad existe. Y merece ser escuchado, acompañado y respetado.

Si necesitas compartir lo que llevas dentro, aquí estamos.

Puedes rellenar el formulario de contacto o escribirnos a hola@redinfertiles.com