La endometriosis puede tardar entre 7 y 10 años en diagnosticarse. Y no es porque no dé señales.
Muchas mujeres llevan tiempo conviviendo con síntomas que afectan a su día a día, pero que durante años se han normalizado o minimizado. Ese es uno de los principales motivos del retraso en el diagnóstico.
El problema no es la falta de síntomas, sino cómo se interpretan.
En el reel que hay a continuación, el Dr. José María Rubio, Director Médico y Ginecólogo de Next Fertility España y Portugal nos cuenta cuáles son las claves para su diagnóstico temprano.
El dolor menstrual no es normal
Uno de los síntomas más frecuentes de la endometriosis es el dolor menstrual. A veces es tan intenso que llega a ser incapacitante.
Durante mucho tiempo se ha asumido que el dolor con la regla forma parte de lo normal. Y eso ha hecho que muchas pacientes no consulten o que, cuando lo hacen, no se profundice lo suficiente.
El dolor que limita tu vida, que te impide trabajar, estudiar o hacer vida normal, necesita ser escuchado y evaluado.
Otros síntomas que pueden aparecer
La endometriosis es una enfermedad que afecta a toda la pelvis y genera un estado de inflamación crónica. Por eso los síntomas pueden ser variados.
Puede aparecer dolor con las relaciones, relacionado con la fibrosis que produce la enfermedad. También puede haber molestias al orinar si hay afectación de la vejiga, o síntomas digestivos si afecta al intestino.
No todas las pacientes tienen los mismos síntomas, pero hay un punto común: son señales que merecen atención.
El diagnóstico
El diagnóstico de la endometriosis puede ser complejo. No existe una única prueba que lo confirme en todos los casos.
El primer paso es siempre escuchar a la paciente y valorar sus síntomas. A partir de ahí, se pueden utilizar distintas herramientas.
La ecografía puede ser útil, pero no siempre permite ver todas las lesiones. En muchos casos, la resonancia magnética ayuda a evaluar mejor la afectación a nivel pélvico.
Durante años se ha considerado la laparoscopia como la prueba de referencia. Es una técnica invasiva, por lo que hoy se intenta reservar más para el tratamiento que para el diagnóstico.
Cada vez se da más importancia a combinar la historia clínica con pruebas de imagen no invasivas para llegar a un diagnóstico más completo.
Por desgracia, el retraso en el diagnóstico puede tener que ver con haber normalizado el dolor durante demasiado tiempo.
Cambiar esto implica dejar de asumir que el dolor menstrual intenso es algo que hay que aguantar.
Si el dolor es fuerte, persistente o afecta a tu calidad de vida, es importante consultarlo. Ponerle nombre a lo que ocurre puede cambiar el rumbo del proceso.
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Si quieres saber más acerca de otros temas, te dejamos enlace a nuestro vídeo anterior: Consejos para sobrevivir a la betaespera
*Recuerda que este contenido es de carácter orientativo y divulgativo, por lo que no se debe interpretar que sustituye al diagnóstico realizado por un profesional médico. Por favor, no te sometas a tratamientos ni sigas consejos sin preguntar antes a un profesional especializado. Siempre, ante cualquier duda, consulta a tu profesional sanitario.