Existe hoy en día un gran debate entre la comunidad científica y, por tanto, entre las pacientes, sobre la utilidad de la histeroscopia en el ámbito de la medicina reproductiva. Vamos a intentar aclarar en este artículo los aspectos más importantes relacionados con este tema.

¿Qué es la histeroscopia?

La histeroscopia es una técnica ginecológica consistente en introducir una cámara de vídeo en el interior del útero. De esta forma se puede comprobar la existencia o no de patología en esta zona y, en la mayoría de los casos, corregirla en el mismo momento.

Cuando lo único que se va a realizar es un diagnóstico de la existencia o no de patología, se puede hacer sin ningún dolor, como un procedimiento ambulatorio, que no precisa ningún tipo de anestesia. Algo similar a una ecografía. En los casos en que se va a hacer alguna corrección en el mismo acto, en ocasiones es preciso recurrir a una anestesia. Algunas patologías leves como pueden ser pólipos de pequeño tamaño, también se pueden corregir sin necesidad de anestesia. No obstante, procedimientos donde se tienen que hacer cirugías algo más complejas como la eliminación de miomas, pueden precisar la aplicación de sedaciones o anestesias generales. En estos casos, igualmente, se suelen llevar a cabo de forma ambulatoria, sin precisar ingreso hospitalario.

En cualquier caso, la histeroscopia es un proceso relativamente sencillo, no deja heridas abiertas y las molestias tras el procedimiento son, habitualmente, escasas.

¿Para qué sirve la histeroscopia?

La histeroscopia sirve para diagnosticar y corregir cualquier patología del interior del útero y, fundamentalmente, que afecte al endometrio, la piel que cubre el útero por dentro y donde tiene que anidar el embrión para dar lugar a un embarazo:

  • Pólipos endometriales

  • Miomas uterinos que afecten a la cavidad uterina

  • Algunas malformaciones congénitas uterinas como el tabique o septo.

  • Endometritis o inflamaciones crónicas del endometrio

  • Adherencias de la cavidad. En ocasiones, fruto de legrados o de otras intervenciones sobre el útero, pueden quedar cicatrices que provocan que las paredes del interior del útero se adhieran unas a otras.

¿Cuándo se debe hacer una histeroscopia en el ámbito de la reproducción asistida?

En cualquier paciente que esté siendo sometida a un tratamiento de reproducción asistida o que tenga dificultades para conseguir un embarazo se le debe practicar una histeroscopia en estas circunstancias:

  • Siempre que se encuentre alguna de las patologías antes comentadas. Si al realizar los estudios de la paciente, sobre todo ecografías, se encontrara la sospecha de la existencia de alguna de las anteriores patologías, se debe aconsejar la histeroscopia. Prácticamente todas las patologías descritas pueden disminuir la capacidad de una mujer de quedar embarazada, por lo que, si se diagnostican, se debe confirmar dicho diagnóstico mediante histeroscopia y promover su corrección mediante esta técnica.

  • Pacientes sin sospecha de patología, pero con posible problema de fallo de implantación de los embriones. Este epígrafe es más controvertido puesto que no todos los equipos estamos de acuerdo. Si bien algunos grupos aconsejan la realización sistemática en estos casos, otros muchos, entre los que nos encontramos, consideramos que la probabilidad de encontrar patología en una histeroscopia, si se han hecho ecografías de calidad donde no se haya visto nada, es prácticamente nula. Igualmente, en el contexto de un fallo de implantación, se puede aconsejar una biopsia de endometrio pero, para hacer esta prueba, no hace falta hacer una histeroscopia, que es más compleja. Una biopsia de endometrio se puede realizar en consulta con un procedimiento que genera pocas más molestias que una simple ecografía. Pero, como he dicho, el tema de la histeroscopia en el fallo de implantación es un tema de debate dentro de la comunidad científica.

¿Se debe repetir una histeroscopia?

Aquí sí que hay bastante consenso en que, en principio, en una paciente que se haya practicado una histeroscopia, si no aparece sospecha ecográfica o de otra índole de que haya aparecido nueva patología en el útero que afecte a su cavidad, no debe repetirse la histeroscopia.

Por tanto y como resumen, la histeroscopia es una prueba relativamente sencilla y muy útil para diagnosticar y corregir problemas que afecten a la cavidad del útero y que, por tanto, pueden hacer que la probabilidad de embarazo disminuya. Queda más en debate la necesidad de hacerla si no existe sospecha de patología, en el seno de estudio de fallo de implantación.

Dr. Alberto García Enguídanos

albertogarciaenguidanos.es