El 28 de noviembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó por primera vez una guía mundial para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la infertilidad. No es un documento más, es una declaración clara de que la infertilidad es un problema de salud pública global, y que debe abordarse desde sistemas sanitarios más seguros, equitativos y accesibles.
Para quienes llevamos años transitando este camino, como pacientes y/o acompañando, esta guía es un gran paso y confiamos que sea el inicio de un camino que llevamos años reclamando desde nuestra asociación.
La infertilidad es mucho más frecuente de lo que creemos.
La guía parte de un dato importante: aproximadamente 1 de cada 6 personas en edad reproductiva experimentará infertilidad en algún momento de su vida.
Y la define de forma clínica como no lograr embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección.
Si estás en este camino, queremos decirte algo: no estás sola/solo.
Y no, no es porque no te relajas.
La fertilidad también es un tema de equidad
La OMS subraya algo que desde Red Infértiles llevamos años denunciando: el acceso al diagnóstico y tratamiento no puede depender del nivel económico que tengamos.
Esta guía se apoya en principios de equidad, evidencia científica y derechos humanos, e insiste en integrar la atención a la fertilidad en los sistemas públicos de salud con protección financiera real.
Porque tener un problema de salud no debería obligarte a elegir entre tu proyecto de vida y tu estabilidad económica.
Nuestro país no puede seguir ignorando mientras miles de personas quedamos fuera de la atención o tenemos que esperar durante años o endeudarnos para cuidar nuestra salud reproductiva.
Una atención más humana
En su enfoque de buena práctica, la guía recomienda:
- Elegir pruebas según la historia clínica y exploración del paciente, para que la relación coste-beneficio del estudio sea la más favorable posible.
- Escuchar y respetar preferencias, y valorar siempre el apoyo psicológico y social cuando se necesite.
- Decidir tratamientos considerando los beneficios, los riesgos, los valores, los costes y los recursos.
Esto apunta a una idea clave, y es que no se trata de hacer muchas cosas, sino de hacer lo adecuado para cada caso, en el momento oportuno.
La importancia de la prevención
La OMS insiste en la importancia de la prevención desde etapas tempranas:
- Educar en fertilidad e infertilidad con estrategias sencillas en escuelas, en atención primaria o con recursos digitales.
- Reforzar el abandono del tabaco con consejos breves y sistemáticos.
- Hablar de Enfermedades de transmisión sexual (ETS) y la importancia de tratarlas a tiempo debido a su relación con la infertilidad.
La guía se enfoca en ofrecer las herramientas suficientes para poder tomar decisiones informadas.
Diagnóstico y tratamiento con rigor y base científica
La guía pone sobre la mesa recomendaciones clínicas (muy técnicas) pero con unas conclusiones claras: evitar pruebas innecesarias, confirmar bien los hallazgos y avanzar por escalones, siempre basándonos en la evidencia científica. Por ejemplo, propone repetir algunas pruebas para minimizar posibles diagnósticos erróneos.
Y nos recuerda algo que desde la asociación siempre reivindicamos: el factor masculino cuenta exactamente igual que el factor femenino.
¿Qué significa esto para ti si estás transitando este camino?
- Que la infertilidad empieza, por fin, a tratarse como lo que es: salud pública.
- Que la atención debería avanzar hacia un modelo más accesible, más humano y más basado en evidencia científica.
- Y que hablar de costes, derechos, acompañamiento y equidad ya no es secundario, es primordial
Desde Red Infértiles celebramos este paso histórico de la OMS.
Pero esto no es suficiente, ahora toca actuar.
Nuestra asociación lleva años trabajando para que la infertilidad sea reconocida como un problema de salud pública, instando a las instituciones a introducir cambios reales, promoviendo la información rigurosa, la prevención, el acceso equitativo al diagnóstico y tratamiento, y una atención más humana y centrada en las personas.
Esta guía de la OMS avala y refuerza muchas de las reivindicaciones que llevamos tiempo poniendo sobre la mesa como asociación de pacientes.
Por eso, hoy volvemos a pedir a las administraciones públicas y responsables sanitarios de nuestro país que:
- Integren estas recomendaciones en las políticas nacionales de salud.
- Garanticen el acceso equitativo a la atención en infertilidad, sin barreras económicas.
- Reconozcan el impacto emocional y social de este proceso, incorporando apoyos adecuados.
- Apuesten por la información y la prevención como herramientas clave de salud pública.
- Escuchen e incluyan la voz de los pacientes en el diseño de la atención.
Porque nadie debería vivir este proceso en soledad, con culpa o con miedo a no poder tener un hijo por falta de recursos.