Sabemos que uno de los momentos más estresantes del tratamiento de reproducción asistida es la hora de preparar la medicación e inyectarla. La mayoría no estamos familiarizadas con estos medicamentos, con sus distintos formatos y nunca jamás hemos puesto un inyectable.

El miedo a hacerlo mal y el pensar que por ello podemos echar a perder todo el proceso hacen que nos suponga un estrés añadido al tratamiento.

Hoy os traemos una serie de recomendaciones basadas en nuestra experiencia:

  1. ¿Qué te han pautado? ¿Tienes claro para qué sirve el medicamento que te has de adminsitrar? Es importante que preguntes todas las dudas a tu médico para que empieces tranquila el proceso. Si vas a una clínica privada, asegúrate de apuntar un número de teléfono de urgencia si lo tienen, para poder llamar en caso de tener alguna duda.
  2. Cuando recojas tu medicación, puedes preguntarle al farmacéutico qué  material necesitarás aparte. Muchos formatos requieren hacer una disolución manual. Traspasando agua de disolución a un bote con polvo en suspensión. Para esto necesitarás jeringas y agujas. No olvides preguntarle qué medicación es preciso que sea guardada en frío, esto es un punto muy importante, sobre todo en verano.
  3. Una vez tengas la medicación en casa, familiarízate con ella. Ábrela y lee las instrucciones con detenimiento.
  4. Hemos preparado una lista de reproducción de YouTube de la preparación e inyección de los medicamentos más usuales, por si necesitas verlo. Pincha aquí. https://www.youtube.com/playlist?list=PLtMmPttLcBUF_xo2pCavxetHU9YQbylXu
  5. Intenta programar tu día para tener libre unos 15 minutos antes de la hora de la inyección. Así podrás volver a repasar el prospecto y hacer el preparado con tranquilidad. Los nervios suelen jugarnos malas pasadas.
  6. Cuando llegue el momento del pinchazo, intenta estar acompañada por tu pareja, padres, alguna amiga…quien sea. Mejor no hacerlo sola. Si te sientes muy insegura, puedes hacer dos cosas: pedir en la clínica que una enfermera te ponga el primer pinchazo; o puedes hacer una búsqueda previa de consultas de enfermería y coger una cita, sobre todo para el primer pinchazo. Si tienes a algún familiar o amigo enfermero estarás de suerte, puede convertirse en un gran aliado para el tratamiento.
  7. Asegúrate de la dosis que te toca ese día. Revísalo las veces que consideres necesario. Y para evitar equivocaciones te recomendamos que vayas tachando el día que te has pinchado en el calendario de medicación que te dan en tu clínica para no equivocarte con las fechas.
  8. Una vez puesto el pinchazo, recomendamos desechar la jeringa y aguja usada en un contenedor especial que podrán darte en tu unidad de reproducción.
  9. Y un último consejo muy importante:

Ante cualquier duda lo mejor es contactar con tu clínica. Si no fuera posible, es importante que te pongas en contacto con algún profesional, ya sea un médico, enfermero o farmacéutico. En los grupos de apoyo seguro que hay gente dispuesta a ayudarte con su experiencia, pero lo mejor es dejarte aconsejar por profesionales. Recuerda que la incorrecta administración de estos medicamentos puede hacer que no llegues a la consecución del tratamiento.