Asociación Red Nacional de Infértiles

Asociación Red Nacional de Infértiles

Navidades: Emociones a flor de piel. ¿Cómo sobrellevarlas con éxito?

Este año desde la Asociación decidimos realizar un directo en el que varias psicólogas especializadas en Reproducción Asistida unieran sus conocimientos para poder ofreceros una visión más amplia y más amena sobre cómo sobrellevar estas fechas tan difíciles.

Para ello hemos contado con Nagore Uriarte, Olivia de Prado, Johanna Alaminos y Mª José Barquero, 4 grandes profesionales que nos han ofrecido unos muy buenos consejos.

Para algunos, estas fechas nunca han sido de su agrado pero la navidad no es mala en sí, hay personas que a pesar del duro camino les gusta celebrar estas fechas. Otras las viven con tristeza y pena por la situación que están pasando. Todo depende de la interpretación que tenga cada uno acerca de las Navidades. Cada persona debe afrontar estas fechas como lo sienta y cualquier pensamiento o sentimiento que puedas estar experimentando es normal.

En este ocasión nuestras psicólogas han decidido dividir la charla y enfocarla en 5 situaciones habituales que pueden darse:

Pérdida gestacional, perinatal y neonatal

La navidad nos conecta con nuestra propia infancia, es una época enfocada mucho a la niñez y hay que averiguar qué situaciones nos generan más incomodidad.

“Cuando hemos sufrido una pérdida hay que respetar lo que sentimos en cada momento. No pasa nada si no te apetece acudir a una comida navideña, es importante priorizarse y validar lo que uno siente”, comenta Johanna.
“Siempre es difícil una pérdida en sí, en esta situación y en estas fechas aún lo es más”, dice Olivia. “No hay que seguir los patrones que impone la sociedad si a ti no te apetece.”

“El foco debe ser a nivel interior. Solemos hacer un balance del año y cuando llegas a final de año sin haber conseguido tu objetivo, llegas con frustración. Sientes que te has fallado a ti y a los que están a tu alrededor” continua explicando Johanna.

“Y cuando unimos esta situación que hemos vivido a tener que compartir espacio con un embarazo, se incrementa ese malestar”, dice Mª José.

Todo esto lo sabemos pero, ¿Cuántas navidades tenemos en la vida? No es la única. No pasa nada si un año no te apetece celebrarlo con ese espíritu navideño con el que te apetecería disfrutarlas.

Como nos explican las 4, evalúa al final como te sientes, después de una reunión familiar, de una actividad…eso siempre nos va a indicar cómo nos sentimos realmente. Y ahí es donde podemos aprender y decir, pues esto no me ha venido bien y no lo repito la próxima vez.

Betaespera

Durante las navidades, donde además se incita mucho a las bebidas alcohólicas o a alimentos que quizá en ese momento no podemos tomar.

“Evádete, haz muchas actividades que te reporten bienestar, que te recarguen las pilas. Por lo que sea, tenemos que ir a una comida que hemos pensado que no nos apetece mucho, pero quizá nos convenga, pues tenemos luego que ver qué más se puede hacer para estar bien. Para intentar recargar energías de otra manera”, nos recomienda Nagore.

También debemos fomentar el autocuidado. Haz un listado de cosas que te gusten y ponlo en un lugar visible: ir a ver a una persona que sabes que te va a aportar un ratito agradable, escuchar una canción que te guste, ver una película o serie que te reporte felicidad, ver memes porque te gusta reír, bailar… todo esto nos puede ayudar a recargar pilas.

Preguntas incómodas

Una buena forma de intentar sobrellevarlas es prepararse respuestas a posibles preguntas que puedan generarnos dolor o incomodidad.

Dependiendo de la comida a la que vayas a asistir o de las personas con quienes vayas a estar sabes a quien puedes poner un límite más asertivo o a quien puedes ignorar o decir simplemente que estás en un proceso de fertilidad.

Si no nos sentimos cómodas: cambiar de tema. Y si necesitas levantarte y salir un rato para poder sentirte un poco mejor, debes hacerlo.

“También podemos usar el humor para responder. Y luego coger el micro y pasar de ser entrevistada a ser entrevistadora, es decir, cuando te repasan con preguntas toda tu vida, después de dar una respuesta rápida y que hayas salido del paso, luego te vuelves y preguntas tú: ¿Qué tal el trabajo? ¿y tus hijos? Y si conoces a esa persona pregúntale sobre sus actividades e intereses”, nos recomienda Mª José.

Además, Olivia nos explica que en su situación al principio siempre intentaba encontrar alguna excusa que pudiera servir para dar respuesta a esas preguntas incómodas pero al ver que la gente seguía preguntando y no funcionaban esas respuestas decidió finalmente decir: “Estamos en ello, cuando venga a su casa llega” Y no dar más explicaciones. Desde entonces le resultó mucho más sencillo.

También existe otra técnica de comunicación asertiva, la llamada técnica sándwich, decir primero una cosa positiva, luego contar hasta el límite de lo que quiero decir y luego otra cosa más positiva. De esta forma queda amortiguada y la persona que tenemos enfrente no siente nuestra respuesta de forma tan agresiva.

Disparadores

Momentos y situaciones que nos recuerdan nuestro momento actual y nos remueven por dentro. Son inevitables y es imposible controlar que esto pase. Si nos encontramos con una conocida o un familiar que nos comunica su embarazo, es normal sentir envidia y no poder alegrarme, piensas que ojalá estuvieras en su situación.

Existen muchos tipos de disparadores y no todos van a ser iguales para todo el mundo, depende de tu situación y tus vivencias pasadas.
Uno de los consejos que nos ofrecen es planificar nuestro ocio, es decir, no es lo mismo ir a un hotel libre de niños, que a un hotel donde hay muchas actividades infantiles o no es lo mismo salir a las cuatro de la tarde que a las seis que a las 12 de la noche.

“Yo siempre hago una diferencia entre lo que es el pensamiento, la emoción y la conducta” nos dice Mª José, “Porque claro, tener una emoción, un pensamiento, no te hace mala persona, sino todos seríamos malísimas personas, porque todos tenemos pensamientos y emociones que no se corresponden a lo socialmente establecido o no se corresponden en algunos momentos. Una cosa es la emoción o el pensamiento de jolín, ¿Por qué yo no? Y otra cosa es la acción.”

Ten claro que tú no eres mala persona, simplemente eres humana y sientes las emociones que, como ha comentado también Olivia, siempre tienen algo que decirnos y lo que nos dice en este caso la envidia es que el otro tiene algo que yo no tengo y por lo tanto me conecta con mi vacío, por eso nos vamos a sentir mal. Es desagradable, ni bueno ni malo, desagradable.

Cuando decidimos parar la búsqueda de embarazo

Un momento muy difícil, ya que estamos pasando por un duelo y dependiendo de en qué fase estamos cuando pasamos por estas fechas. Muchas veces un duelo puede reactivar duelos anteriores.

Cuando renunciamos a conseguir nuestro sueño debemos pasar por todas las etapas de un duelo: el enfado, la tristeza y la negociación, no podemos querer pasar directamente a la última etapa que es la aceptación directamente. Es imposible eliminar el dolor que nos genera, debemos procesarlo poco a poco y escuchándonos a nosotr@s mism@s. Es sano, aunque para nosotras sea desagradable, pasar por todas esas emociones, debemos conseguir estar en paz.

En conclusión, Nagore nos argumenta un poco el mensaje final con el que nos debemos quedar: “Primero, lo más importante, priorízate. Tú por delante de los demás. Escúchate, reflexiona sobre cómo crees que te vas a sentir y luego decide qué es lo que necesitas en ese momento concreto, haz un listado de cosas que queremos hacer y póntelo de forma visible para cuando necesites un cute de energía. Anticípate a situaciones y preguntas.”

Nos han ofrecido muchísimas técnicas y consejos con ejemplos concretos y situaciones con las que te puedes encontrar que te invitamos a escuchar.

¡Te animamos a que veas este directo completo y a que cojas papel y boli para poder recoger todo aquello que creas que puede beneficiarte!

Post anterior: Historias con alma. La historia de Isa