No son pocas las ocasiones en las que los pacientes me preguntan en consulta por qué le pedimos una prueba que no le han pedido en otro centro, o por qué no se lo hicieron allí y hubiesen tenido un buen resultado desde el principio.

A veces es difícil de explicar, pero lo primero que tenemos que tener en cuenta es que no es lo mismo un centro de reproducción público que un centro privado, y que no todos los pacientes necesitan y buscan lo mismo.

A la hora de realizar pruebas de esterilidad -la mayoría costosas- , hay que tener presente que en el centro de reproducción público cuentan con los fondos que reciben de los impuestos de los ciudadanos, por ello, deben intentar hacer que el servicio llegue a la mayor parte de la población. Por tanto, aun conscientes de que se pueden realizar más pruebas y que esas pruebas podrían llevar a mejorar los resultados, deben medirlo bien.

Muchas veces recurro al ejemplo del cariotipo (estudio del mapa cromosómico), que aunque entre las parejas infértiles aproximadamente el 1% de ellas lo tienen alterado, muchos centros públicos prefieren no hacer un cariotipo aún conscientes de que obvian a ese 1% de la población, y es que, con lo que ahorran en pruebas cromosómicas posiblemente le realicen el tratamiento a más familias.

Por tanto, nos encontramos ante el primer obstáculo: las pruebas de esterilidad son caras para el sistema de salud público, donde debe primar que el servicio médico llegue a más pacientes y que más personas tengan la oportunidad de tratarse.

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En los centros especializados en reproducción asistida privados, la situación es diferente ya que los pacientes nos exigen sobre todo resultados, y ellos deciden si para alcanzarlos pueden invertir en las pruebas más precisas para mejorarlos.

En los centros privados, muchas veces elegimos hacer el cariotipo al principio, ya que el gasto es pequeño y un error en el mismo ocasiona que todo el tratamiento de reproducción se venga abajo, y los pacientes generalmente prefieren asegurarse de que si van hacer un tratamiento, no existan problemas de tipo cromosómico.

La diferencia a la hora de pedir pruebas de esterilidad entre centro público y privado parece evidente, pero ¿por qué pedimos diferentes pruebas entre diferentes centros privados? Esta es otra de las consultas más frecuentes de nuestros pacientes. Y aquí entra en juego un tercer factor que no es ni el económico, ni la preferencia de los pacientes, sino la especialización del centro.

Los centros de reproducción asistida están especializados en diversas alteraciones de la fertilidad, siendo difícil que abarquen absolutamente todos los aspectos de la misma, por lo que en ocasiones piden pruebas orientadas al campo que más dominen.

También hay centros que intentan trabajar con el menor precio posible, eliminando las pruebas que consideran menos necesarias, mientras que otros intentan trabajar con los mejores resultados posibles, pidiendo todas aquellas pruebas que les puedan mejorar los resultados, aún a expensas de encarecer algo los tratamientos.

Otra duda muy habitual entre los pacientes se plantea cuando suceden abortos  ¿por qué hacemos las pruebas cuando ya han existido abortos y no antes? Otra vez vuelve a ser cuestión de economía: la tasa de abortos naturales incluso en población joven (por debajo de 30 años) ronda el 9%, de manera que aunque los abortos son frecuentes, los hijos llegan en el siguiente intento la gran mayoría de las veces.

Por tanto, en muchas ocasiones preferimos reservar las pruebas de los abortos para cuando ya se ha producido más de uno, y depende del protocolo del centro, se realizan a partir del segundo o en el tercer aborto.

Así que, como vemos, hay motivos por los que los centros deciden hacer más o menos pruebas y que lo hagan en determinados momentos.

Lo que debemos tener claro, es a qué tipo de centro queremos acudir, eligiendo el adecuado a nuestras necesidades. Y una vez en el centro, hablar con los profesionales de qué es lo que queremos en cuanto a seguridad, coste, y resultados. Seguro que con esto estaremos mucho más tranquilos de cómo nos van a tratar, las pruebas que nos van a pedir, y posiblemente sobre los resultados que podemos esperar.

 

Dr. Pascual Sánchez Martín.

Director médico de GINEMED.

(este post también se ha publicado en www.ginemed.es)