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Asociación Red Nacional de Infértiles

Nutrientes clave en la fertilidad

Unos hábitos saludables son claves en la fertilidad y en la búsqueda de embarazo en ambos miembros de la pareja. La preparación hacia la búsqueda del embarazo debe comenzar al menos 3 meses antes para lograr unos niveles de nutrientes óptimos y buenos hábitos que también contribuyan a minimizar los riesgos durante el embarazo. Además de una alimentación saludable, con un correcto aporte de verduras, proteína e hidratos de carbono complejos, existen nutrientes específicos que debemos cubrir bien durante la búsqueda de embarazo:

Ácido fólico o vitamina B9

Las necesidades de vitamina B9 aumentan de 200 mcg/día a 400 mcg/día. Es un nutriente extremadamente importante durante las primeras semanas de embarazo. Participa en el correcto cierre del tubo neural y también reduce complicaciones en el embarazo como desprendimiento de la placenta y abortos. Desde hace años se suplementa desde la búsqueda o desde el momento que sabemos que hay embarazo. El problema es que muchas mujeres presentan una mutación C677T del gen MTHFR, que afecta a la enzima encargada de transformar el ácido fólico. Deforma que los suplementos con ácido fólico no serían suficientes. Es necesario incluir ácido fólico activo (metilfolato, Quatrefolic…). Hoy en día existen múltiples suplementos con ácido fólico activo.

Además de en la mujer, en el hombre también es importante el ácido fólico para mejorar las características espermáticas.

Vitaminas y minerales antioxidantes: vitamina C, A y E

Además de ser necesarias para muchos procesos, incluidos la producción hormonal normal, estas vitaminas tienen efectos antioxidante tanto en la mujer como en el hombre. A diferencia de las vitaminas A y E, la C se elimina muy fácilmente por orina, por lo que es necesario consumir niveles suficientes todos los días. Estas vitaminas se encuentran en frutas, verduras de color naranja y la yema del huevo.

Minerales antioxidantes: zinc, selenio

Son nutrientes necesarios para reducir el estrés oxidativo. Son muy importante también en el hombre. Buenos valores de zinc se relacionan con mejora en la producción de testosterona y el selenio mejora el espermiograma. Se encuentran en alimentos de origen animal como pescado, marisco y en frutos secos como las nueces de Brasil.

Vitamina D

La vitamina D se considera una hormona multifuncional que interviene en diferentes procesos como el metabolismo del calcio y fósforo o la funcionalidad del sistema inmunológico. Se obtiene mayoritariamente de la exposición solar, por esta razón, es muy frecuente su déficit. Aunque se desconoce con exactitud el mecanismo por el cual esta vitamina influye en la fertilidad, su déficit puede afectar negativamente en ambos sexos. Valores bajos también se han correlacionado con mayor riesgo de aborto. Aunque el rango de normalidad establecido por los laboratorios va desde30a 100 ng/ml, los valores funcionales deben estar entre 50-60 ng/ml.

Grasas saludables: Omega 3 y monoinsaturadas

Las grasas son imprescindibles para nuestra saluda. A partir de ellas se sintetizan prostaglandinas antiinflamatorias, hormonas sexuales…Dentro del Omega 3 podemos diferenciar entre EPA y DHA presente en pescado azul y ALA que se encuentra principalmente en alimentos e origen vegetal como semillas de lino y frutos secos como nueces. El que más nos interesa en la fertilidad y en el embarazo es el Omega 3 de tipo DHA. Por otro lado, las grasas monoinsaturadas las podemos encontrar en el aceite de oliva virgen extra y aguacate.

Lidia Marqués, Nutricionista especializada en alteraciones hormonales en la mujer y patologías digestivas. 

https://lidiamarquesnutricion.com/

Puedes ver el Post anterior sobre el Síndrome de Ovario Poliquístico aquí: SOP e infertilidad