Yo también soy guerrera.

Hace ya mucho que nos rondaba en la cabeza crear una imagen que nos represente.

Que represente la lucha que lidiamos cada día, cada mañana al levantarnos, cada noche al acostarnos.

Queríamos una mujer que trasmitiese esa lucha. Esa fuerza, esa rabia, esa esperanza…

Y un día nos encontramos con Miriam y nos dice que está dibujando una mujer, una luchadora que batalla día a día con la infertilidad, y nos pregunta qué nos parece la idea. ¿En serio? Llevamos años buscándote, jajaja!

Nos pasa un primer boceto, apenas unas líneas a lápiz, pero sabemos que es ella.

Que soy yo, que eres tú, que somos todas.

Esa guerrera somos todas al levantarnos cada mañana y sentir que todavía no tenemos a nuestro hijo en el vientre. 

Esa guerrera somos todas cuando cada mañana, medio día y noche tenemos que pellizcar nuestra piel y clavar esa inyección cargada de hormonas que, aunque hacen de las suyas en nuestros cansados cuerpos, son el medio para llegar a nuestro hijo.

Esa guerrera somos todas. Con nuestros michelines constantes fruto de tanta hormonación, estimulación y retención de líquidos.

Esa guerrera somos todas cuando levantamos nuestro escudo de protección ante la sociedad y sus dolientes frases.

Pero ya no estás sola. Tú también eres guerrera. Yo también soy guerrera.

Así es que mañana, cuando te levantes, respira hondo, mira al frente, repite para tus adentros “yo también soy guerrera” y adelante. Sal a batallar un día más.

Y ojo, no te decimos que todos los días tengas que tener fuerza, que todos los días tengan que ser buenos, y mucho menos que tengas que sonreír.

Porque no. La infertilidad es una mierda y quizás tengas días malos, muy chungos.

Pero no te machaques por ello. Eso es lo que te decimos. Bastante tienes ya con pelear con uñas y dientes por tu hijo. No te machaques por sentirte mal, por no tener ganas de sonreír, por tener ganas de gritar y llorar. Hazlo. No estás sola. Aquí estamos para acompañarte en esos momentos. Vívelos. No te avergüences de ellos. Sácalos.

Y no. No te decimos que tengas que luchar hasta el infinito y más allá. Cada uno luchamos hasta donde podemos, hasta donde queremos, hasta donde nuestros cuerpos y mentes nos lo permiten.

Y si un día tienes que tomar la decisión de parar…no sientas que has perdido. No sientas que has perdido la lucha. No te machaques por eso. Aquí no hay perdedores.

Sólo somos personas luchando por el sueño de ser madres, y a veces ese sueño, por desgracia,  tiene que transformarse en otra cosa.  No te juzgues. No te machaques.  Cuenta con nosotras para lo que necesites. No estás sola.

Un abrazo enorme a todas y esperamos que os guste tanto como a nosotras!!!